Los siete hábitos de los padres altamente efectivos de niños con TDAH

El Dr. Stephen Covey escribió sobre los siete hábitos de las personas altamente efectivas, aquí deseo aplicarlos a la crianza de un niño con TDAH:

Hábito 1: Ser proactivo: Un niño con TDAH suele tener un comportamiento más difícil que los demás, y muchas veces puede reaccionar frente a ese comportamiento sin considerar las consecuencias y sin tener ningún plan para aquello que intenta conseguir. Actúa sin pensar y termina deteriorando la relación con el niño, respondiendo en forma hostil, negativa, desalentadora y poco funcional. Ser proactivo es tener la libertad de escoger el modo de actuar frente a esas situaciones, significa elegir responder de una manera más asertiva.

Hábito 2: Empezar teniendo en mente lo que quiere conseguir: Frente a un problema, intente prever cómo querría que acabase. Fíjese objetivos, metas, un mapa que lo lleve a un destino. Antes de actuar, tenga en mente el propósito y los pasos que tiene que dar durante el proceso. Por ejemplo hacer la tarea con el niño, no solo querrá el trabajo acabado sino que ese rato acabe tranquilamente, entonces ¿qué necesita para lograr ese resultado?

Hábito 3: Poner primero lo primero: ¿Qué es lo más importante en la relación con su niño? ¿qué batallas debe pelear y cuáles no? Por ejemplo: ¿qué es más importante estar preparado para la escuela e irse en paz o tender la cama?. Desarrollar junto a su niño el sentido de prioridad, identificar lo importante de lo urgente.

Hábito 4: Ganar – ganar: En la vida cotidiana con un niño con TDAH, en especial cuando se acerca la adolescencia, tendrá que pedirle que haga las tareas, que tenga responsabilidades en casa, que cumpla con las normas de la escuela. Cada petición debe suponer una negociación. Tendrá que volverse experto en negociar donde ambos consigan lo que quieren.

Hábito 5: Tratar de comprender, antes de ser comprendido: Entienda el punto de vista de su hijo, escuche atentamente, refleje lo que él piensa. Solo cuando realmente haya intentado ver las cosas desde los ojos de su hijo con TDAH, usted debería hacerse comprender.

Hábito 6: Sinergia: Trabaje cooperando de forma creativa con su hijo. Combinen fortalezas, mejoren debilidades juntos. Su hijo crecerá y cambiará si usted está abierto al cambio. Valore las diferencias entre su hijo con TDAH y otros, esté abierto a ver e intentar nuevas formas para resolver problemas juntos.

Hábito 7: Renovación: Usted es el recurso más importante que tienen usted y su hijo con TDAH por lo que debe cuidarse. Los padres necesitan renovarse física, psicológica y emocionalmente. Busque espacios para recrearse, pensar, disfrutar. el mejor regalo que le puede dar a su hijo con TDAH es su propia renovación.

Si descubre que no está poniendo en práctica alguno de los siete hábitos, no significa que sea un mal padre. Todos nos cansamos, nos enfadamos y somos poco previsores. Es el esfuerzo hacia la mejora de uno mismo lo que hace el cambio.

¿Cómo ayudar a que mi hijo preste más atención?

La atención sostenida es la capacidad de seguir prestando atención a una situación o tarea a pesar de las distracciones, fatiga o aburrimiento.

Se desarrolla en la infancia temprana.  La capacidad para mantener la atención depende totalmente de qué tan interesante sea la actividad que se está realizando.

Mantener la atención es un reto cuando la actividad es algo que el niño considera poco interesante o difícil, como por ejemplo las tareas, los trabajos escolares o sentarse en eventos de adultos como los matrimonios u otros.

Algunos autores refieren que el periodo de atención sostenida se va incrementando conforme el niño va creciendo, y las áreas neuronales involucradas con esta función van madurando.  Los niños pueden tener un periodo de atención sostenida en actividades tediosas tantos minutos como edad tiene más 2.  Por ejemplo un niño de 7 años puede mantener la atención en una tarea durante aproximadamente 9 minutos (7+2).

Cómo fortalecer la atención sostenida

La atención sostenida se entrena todos los días.  Los pasos a seguir son:

  • Proporciona supervisión.  Los niños pueden trabajar más tiempo cuando alguien está con ellos ofreciendo ánimo o recordándoles permanecer en la tarea.  Luego poco a poco ayúdalo a desarrollar sus propias estrategias para mantener la atención.
  • Establece una línea base, observa cuánto tiempo tu niño permanece en una tarea (lleva un registro del tiempo que se concentra, el tiempo que se distrae y con qué se distrae).  Observa durante una semana.
  • Luego de anotar, muéstrale tus registros y ayúdalo a tomar conciencia de su forma de atender y de sus distracciones, describiendo lo que has estado observando, por ejemplo:  “Francisco, he estado llevando un registro del tiempo que permaneces en la tarea sin distraerte y son aproximadamente 6 minutos, luego de esos minutos te distraes, y generalmente te distraes con el teléfono”.
  • Ayúdalo a eliminar las distracciones del ambiente de trabajo: “¿Qué puedes hacer con el celular para que no te distraigas mientras haces las tareas?.
  • Anímalo a mejorar sus periodos de atención de forma gradual.  Ofrécele  un dispositivo que proporcione una representación visual del tiempo transcurrido (un temporizador, un cronómetro, un reloj de pared, etc.), le puedes decir:  “Aquí tienes un temporizador que te ayudará a mejorar tus periodos de atención, hoy lo pondremos en 7 minutos, tiempo en que permanecerás en la tarea sin distraerte y luego descansarás unos 3 a 4 minutos para luego poner otro periodo de 7 minutos y seguir trabajando”.
  • Desafía el reloj aumentando el tiempo gradualmente de semana en semana, cada quince días, o cómo veas tú el avance de tu niño.  El periodo de atención en la que un adulto puede mantenerse en la tarea sin distraerse es de 20 a 45 minutos.  No pretendas que tu niño llegue a esos periodos de un día para otro, es un proceso gradual y toma tiempo, mucho tiempo, depende de varios factores, uno de ellos es la “motivación”.
  • Ayúdalo hacer la tarea más interesante, divídela en partes de acuerdo a su periodo de atención.
  • Ayúdalo a identificar qué otras estrategias pueden ayudarlo, hay niños que se concentran mejor escuchando música, “su música” y no necesariamente la que los padres quieren que escuche.
  • Bríndale  motivación externa, que pueda visualizar qué obtendrá cada vez que logra permanecer en la tarea por el tiempo asignado.

Cada persona presta atención de formas diferentes, conoce a tu niño, conoce cómo atiende y ayúdalo a que él se conozca e identifique las estrategias que lo puedan ayudar.

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Referencia bibiliográfica: Dawson, P; Guare, R. (2016). The Smart but Scattered Guide to Success.   How to Use your Brain´s Executive Skills to Keep Up, Stay Calm and Get Organized at Work and at Home. The Guilford Press. New York. London. 

¿Cómo acompañar el desarrollo del niño a temprana edad?

Investigaciones recientes nos hablan de la importancia del aprendizaje de habilidades para la vida en la infancia temprana.

Todo momento es una oportunidad para aprender. Los niños y las niñas de 0 a 5 años por sus mismas características están motivados para explorar y conocer el mundo que los rodea.

Ellos interactúan con su entorno y generan aprendizajes que les permite adaptarse a nuevas situaciones.

Los niños aprenden a conocerse, a interactuar con otros, a regular emociones, adquirir autonomía, y a resolver problemas cada segundo de sus vidas.

Existen dos tipos de experiencias a través de las cuales el niño aprende:

  • Experiencias espontáneas
  • Experiencias planificadas

Las experiencias espontáneas son aquellas que se brindan en la rutina diaria:  los momentos de juego libre y los de cuidado: alimentación, vestimenta, higiene y descanso.

Las experiencias planificadas son oportunidades de aprendizaje preparadas con anticipación por el adulto que tratan de favorecer alguna capacidad particular del niño o niña.  En este tipo de experiencias, el adulto propone espacios retadores que provoquen al niño el deseo de explorar y crear buscando el logro de algún indicador de desarrollo.  Con estas experiencias se busca fortalecer habilidades que están en proceso de logro según el nivel de desarrollo del niño.

En este artículo hablaremos brevemente de las experiencias espontáneas:

Las experiencias espontáneas se brindan en la rutina diaria del niño.  Los niños necesitan rutinas, esto da orden en sus vidas, con las rutinas los niños aprenden a desarrollar habilidades como la planificación, organización, autocontrol, memoria de trabajo, flexibilidad mental y el manejo del tiempo.

En las rutinas diarias los niños pueden aprender infinidad de cosas, por ejemplo durante el momento de la alimentación los niños aprenden a sentir y descubrir los olores, sabores, texturas de los alimentos; también aprenden a interactuar con los demás, cómo dialogar, esperar el turno para hablar.   Asimismo en el momento de cambio de ropa los niños aprenden el nombre de sus prendas, desarrollan autonomía para ponerse y quitarse la ropa fortaleciendo su coordinación motora.

Durante estos momentos es importante brindar “andamiaje verbal” a los niños.  La investigación nos dice que las madres que utilizan “andamios verbales” con los niños en la infancia temprana tienen menos problemas de comportamiento en los años escolares que aquellos cuyas madres no lo hacen.

¿Qué son andamios verbales?

Describir acciones, sentimientos, objetos, proporcionar explicaciones y hacer preguntas a un nivel de desarrollo adecuado para el niño.  Puede usarse en una variedad de contextos a lo largo del día, al levantarse, al tomar desayuno, al vestirse por la mañana, en la mesa, viendo algún programa de televisión, en el juego.

El andamiaje verbal ayuda a los niños a desarrollar habilidades para manejar emociones, pensar antes de actuar, ver patrones, conexiones, recurrir a conocimientos anteriores para crear planes.  Estas habilidades forman la base de la autorregulación y la metacognición.

Formas de dar andamiaje verbal

  • Describiendo características de un objeto, resaltando su singularidad, función o cómo puede usarse para resolver problemas: “Mira este camión es rojo mientras que el otro es azul”  “Mira este objeto es romo por este lado y nos puede servir para aplanar esta plastilina”
  • Relacionar objetos con su localización: “¿Qué pieza va aquí?”  “¿Cuál es el polo que va con estos zapatos?”.
  • Describir experiencias enfocándose en las descripciones sensoriales: “Esto sabe muy dulce” “Silbar suena como cuando sopla el viento”.
  • Relacionar una actividad, objeto o tema con una experiencia anterior: “Mira esta jirafa.  Se parece a la que vimos en el zoológico”
  • Describir verbalmente acciones paso a paso: “Primero coges la pasta dental, la destapas, echas un poquito de pasta al cepillo del tamaño de un granito de arroz, mojas el cepillo y te lavas los dientes”.
  • Asociar sentimientos y emociones con una situación: “Tu hermano está llorando, se siente triste porque le quitaste la pelota”.
  • Enseñando causa y efecto:  “Necesitas ponerte una casaca si sales porque hace mucho frío”.

No te pierdas nuestros próximos artículos, nos enfocaremos en las experiencias de aprendizaje planificadas, te daremos sugerencias para  preparar ambientes retadores en casa que promuevan el desarrollo infantil.

Desarrollo Infantil Temprano (DIT)

La base del desarrollo económico y social de un país es el  Desarrollo Infantil Temprano (DIT).  La gestación y los primeros 3 años de vida son fundamentales para que los niños tengan un desarrollo físico, psicológico, social, emocional y cognitivo adecuado para el resto de sus vidas.

Las neuronas comienzan a multiplicarse rápidamente desde el embarazo.  A las 4 semanas de gestación se multiplican a una velocidad de 250,000 neuronas por minuto; esto sucede de tal manera que el niño al nacer  cuenta con 86 billones de neuronas.

Durante el tercer trimestre del embarazo, el cerebro comienza a establecer conexiones entre las neuronas, estas conexiones llamadas “sinapsis” son los caminos neurológicos que favorecen el desarrollo humano.  Las sinapsis son esenciales para poder desarrollar los sentidos, aprender, recordar, desarrollar sentimientos y comportamientos saludables.

Las neuronas forman sinapsis sumamente rápido durante los primeros 3 años de vida, en respuesta a una crianza positiva y un cuidado cariñoso y sensible.

Este cuidado cariñoso y sensible se basa en una buena nutrición, salud, oportunidades de estimulación y aprendizaje temprano y protección contra todas las formas de violencia infantil.  Se estima que cuando se dan estas condiciones las sinapsis se forman a una velocidad de 700 a 1000 por segundo durante los primeros años de vida.

En esta etapa de vida, el cerebro de los niños absorbe todas sus experiencias e interacciones con el medio ambiente que le rodea.  Entre mejores sean las condiciones de crianza y cuidado de los niños, más sinapsis se formarán y serán más solidas.

Cuando los niños no tienen acceso a una crianza positiva y cuidado sensible durante la primera infancia, no se establecen suficientes sinapsis o están son muy débiles para poder sostener un desarrollo adecuado durante el resto de sus vidas.

La ciencia ha demostrado que mientras más temprano se empiece en la vida ofreciendo oportunidades de crianza y cuidado sensible y cariñoso a las necesidades de los niños, mejores serán los resultados obtenidos a largo plazo.

 

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Escamilla R y colaboradores. Avances en el desarrollo infantil temprano: desde neuronas hasta programas en gran escala. 2017. Hospital Infantil Mexico.

La llegada de un hermanito

Cuando llega un nuevo bebé a la familia, se producen grandes cambios.  Los niños en edad pre-escolar pueden sentirse emocionados con el nuevo hermanito y ser muy cariñosos, estar atentos cuando llora, preocuparse por ellos y ayudar a cuidarlos.  Otros niños pueden mostrarse celosos y agresivos.

Los niños pre-escolares responden de diferentes maneras ante la llegada del nuevo hermanito, los problemas que con más frecuencia suelen presentarse ante esta nueva situación son:

  • Desobediencia
  • Rabietas
  • Mal humor
  • Brusquedad con el bebé, abrazarlo muy fuerte, pellizcarlo o morderlo.
  • Problema de control de esfínteres
  • Problemas para ir a la cama
  • Problemas para la comida
  • Conductas inmaduras, como dejar de comer solo, pedir biberón.

¿Cuáles son las causas de estos problemas?

Los niños necesitan adaptarse a la presencia del bebé en casa.  En este proceso muchas veces la relación del niño  con sus padres cambia mucho con la llegada del hermanito.  Estos problemas se vuelven más frecuentes cuando ellos reciben menos atención y se sienten excluidos.

Algunas conductas inmaduras como pedir biberón o dejar de comer solos, pueden ser mensajes que indican que el niño necesita atención, sin embargo, dar atención adicional en esos momentos, como tratar de persuadirlos, amenazarlos o querer razonar con ellos, puede ser una recompensa accidental a esas conductas y favorecer que persistan.

También sucede que los padres están cansados por la demanda de atención que requiere un nuevo bebé y  a veces pasan por alto una conducta problemática.  En estos casos los niños aprenden a obtener lo que quieren con un mal comportamiento.  Si esto les da resultados, es muy probable que persista.

¿Cómo resolver estos problemas?

  • Mantenga la rutina del niño a en la medida de lo posible.  Trate de cumplir con sus horas de comer, de dormir, de ir al nido, de salir al parque y de jugar con él.
  • Permita que participe en el cuidado del nuevo hermanito.  Enséñele que colabore a la hora del baño, del cambio de pañal, de alimentarlo.
  • Dedíquele tiempo de calidad todos los días.  Comparta momentos cortos juntos con frecuencia.  Preste atención a sus buenas conductas, muéstrele afecto y dígale que lo quiere.
  • Deje que abrace y acaricie al bebé.  Háblele de las reacciones del bebé: ¿Has visto como te sonríe? le gusta que le toques suavemente.
  • Organice con anticipación los horarios y comidas del bebé.  Alimentar al bebé puede causar estrés ya que es difícil responder inmediatamente a las conductas del hijo mayor.  Prepare un lugar seguro que tenga suficientes actividades interesantes que puedan mantener ocupado a su hijo mientras alimenta al bebé.  Quizás también pueda preparar un refrigerio para darle junto con el bebé.
  • Si su hijo o hija comienza a presentar conductas inmaduras, no lo castigue.  Por el contrario, no deje de elogiarlo y brindarle atención cuando muestre un buen comportamiento.   Busque más oportunidades para compartir con él un tiempo de calidad.
  • Valide los sentimientos de su hijo o hija.  Hágale saber que comprende lo que siente.  Reconozca que no siempre es divertido tener un bebé en casa.  Hable del cariño que tiene por el bebé, pero también de las cosas difíciles.  Lea cuentos de niños que tienen sentimientos encontrados hacia un nuevo hermanito, para que su hijo o hija entienda que sus emociones son normales.
  • Aplique las mismas reglas y consecuencias que utilizaba antes del nacimiento del nuevo hermanito.

Los niños necesitan estar preparados para los cambios en la vida, acompañe su proceso de adaptación, hable mucho con él, compréndalo, valide sus sentimientos y enséñele cómo manejar sus emociones y actitudes paso por paso.

 

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Markie Dadds C, Turner M, Sanders M. Triple P – Programa de Parentalidad Positiva. 2007.  The University of Queensland.

Simplemente jugar con sus niños

En una sociedad que enfatiza enormemente los logros académicos, el éxito económico y la importancia del trabajo es difícil entender que el juego es valioso y muy productivo para los niños.

El juego beneficia a los niños de muchas maneras; les da la oportunidad para que aprendan quiénes son, lo que son capaces de hacer y cómo relacionarse con el mundo que los rodea.

Hay padres que se dan cuenta de los beneficios del juego pero no ven la necesidad de involucrarse personalmente en él.  Creen de manera equivocada que el juego es instintivo y que los niños lo pueden hacer sin necesidad de ayuda.  Es muy cierto que los niños pequeños juegan espontáneamente, pero también es cierto que el instinto hacia el juego creativo va desapareciendo gradualmente si no existe una intervención adulta que estimule su desarrollo.

Cuando usted juega con sus hijos está ayudando a:

  • Establecer relaciones cariñosas y fuertes lazos entre los miembros de una familia.
  • Crear un depósito de sentimientos y experiencias positivos que pueden ser usados en tiempos de conflicto.
  • Resolver problemas, experimentar nuevas ideas y explorar su imaginación.
  • Desarrollar su vocabulario, a comunicar pensamientos, sentimientos y necesidades.
  • Interactuar socialmente. Los niños aprenden a tomar turnos, a compartir y a ser sensibles a los sentimientos de los demás.
  • Desarrollar su autoestima, competencia y creatividad.
  • Tener menos problemas de conducta.

La razón de que gran parte de los padres no jueguen con sus niños es porque no saben cómo hacerlo, aquí te damos algunas pautas:

  • Siga el liderazgo de su niño.  Hay padres que tratan de estructurar el juego de sus niños dándoles instrucciones de cómo hacer algo.  La recomendación es que siga el liderazgo, las ideas y la imaginación de sus niños en lugar de imponerles las suyas.  Imite sus acciones y haga lo que le pidan.  Esta conducta puede promover el desarrollo de la habilidad de sus niños para pensar de forma independiente.
  • Regule el juego según la etapa del desarrollo del niño.  El juego repetitivo del niño pronto aburre a la mayoría de los padres y existe la tentación de acelerar el ritmo introduciendo una nueva idea.  La recomendación es que siga el ritmo del niño, dele suficiente tiempo para que use su imaginación.  No lo presione a cambiar de actividad. Siguiendo un paso más lento ayuda a aumentar el rango de atención del niño y lo alienta a concentrarse en una sola actividad por un periodo de tiempo mayor.
  • Esté atento a las señales del niño.  Ponga atención a las señales que sus niños les da.  Si no está interesada en jugar con un rompecabezas haga alguna otra cosa que ella quiera hacer.  No se preocupe si las cartas son transformadas en algo totalmente diferente para lo que fueron hechas.
  • Evite conflictos de poder.  Muchos padres sin darse cuenta empiezan una relación competitiva con sus hijos, como por ejemplo cuando están jugando un juego de mesa con un niño de 5 años  y quieren enseñar a sus hijos a jugar con las reglas debidas sin fijarse en la etapa de desarrollo que están sus niños, no es hasta los 8 o 9 años en que los niños comprenden las reglas y pueden tolerar la frustración de perder.  Lo más importante de jugar con los niños es fomentar los sentimientos de logro y de independencia y proveerles con oportunidades de control y de poder.
  • Elogie y aliente las ideas y creatividad de su niño.
  • Aliente la fantasía y el juego imaginario.  Involúcrese en juegos imaginarios, a gatear en el piso, hacer ruidos de tren o representar un cuento de hadas.  Permita que las cajas y sillas se vuelvan palacios, casas.  La fantasía ayuda a los niños a pensar simbólicamente y les da una mejor idea de lo que es real y de los sentimientos.
  • Sea un público que aprecia al niño.  Cuando juegue con su niño trate de enfocarse en lo que hacen ellos y no en lo que usted está haciendo.
  • Use comentarios descriptivos.  Los padres tienen la costumbre de hacer muchas preguntas a los niños durante el juego: ¿Qué animal es este?, ¿De qué color es? ¿En dónde va esto? con la finalidad de que el niño aprenda.  El hacer tantas preguntas tiene el efecto contrario, causando que ellos se pongan a la defensiva, guarden silencio y muestre interés en el juego de sus niños simplemente describiendo y dando comentarios apoyando lo que están haciendo: “Esa torre tiene muchos colores” “Has construido una torre grande, te felicito”.
  • Juegue tomando diferentes roles y fingiendo ser otra persona con su niño, puede usar títeres.
  • Entrene emocionalmente y déle ayuda positiva para regular sus emociones.  Manténgase calmado, promueva a que su hijo resuelva sus propios problemas con actitud positiva.
  • Finalmente ríase, diviértase y comparta sentimientos de gozo.

El juego reduce la presión en su interacción con los niños y promueve el desarrollo de cada niño como un individuo único, creativo y pleno de auto confianza.

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Referencia Bibliográfica: Webster-Stratton, C. (2009). Los años Increíbles. USA.

¿Cómo motivar a un niño con TDAH?

La motivación es el “combustible” que nos lleva a la acción.  Su sustento neurobiológico se encuentra en un circuito neuronal conocido como “sistema de recompensa” que responde principalmente a un neurotransmisor llamado dopamina.  
Investigaciones sobre el tema muestran que las alteraciones de la motivación en el TDAH son características propias del trastorno.  Los niños con TDAH tienen gran dificultad en reunir ese “combustible” que necesitan para realizar un trabajo que requiere esfuerzo y que puede ser aburrido, tedioso y prolongado.

Tipos de motivación:

  • Motivación intrínseca, es el deseo de involucrarse en una actividad simplemente por el motivo de participar en ella y sentir una satisfacción de logro o placer.
  • Motivación extrínseca, es despertar el interés mediante recompensas externas como por ejemplo premios, puntos, o atención positiva.
La motivación intrínseca o lo que otros llaman dirección, persistencia, ambición, determinación o voluntad, depende de las características biológicas y de la educación recibida del entorno. 
Podemos observarla a edades muy tempranas, alrededor de los 2 años de edad, en la que el niño tiene el deseo de descubrir el mundo que le rodea, explorando.
Los niños con TDAH no pueden crear una motivación privada, interna de forma tan efectiva como lo hacen los demás por lo que no pueden mantenerse en actividades, planes o metas tan bien como los otros niños cuando el incentivo es pequeño.  
Cuanto más aburrida y poco reforzante es una actividad, más difícil se hace realizarla para estos niños. Esto significa que dependen mucho de la motivación extrínseca, cuando estas no existen, abandonan el trabajo, no por pereza, sino por problemas biológicos relacionados con ese circuito neuronal.  
Entonces, ¿cómo podemos ayudar a un niño con TDAH a terminar una tarea o lograr una meta que requiere mucho esfuerzo?
  • Busque fuentes de motivación artificiales, que el niño gane incentivos como un postre preferido, un pequeño regalo, más tiempo en la TV o en los videojuegos, o quizás que gane fichas o puntos que pueda guardar para conseguir un privilegio posteriormente.
  • Brinde refuerzo positivo al esfuerzo antes que al resultado.
  • Divida en partes una tarea larga y aliente al niño cada vez que complete una parte de esa tarea.
  • Resalte los aspectos positivos de sus acciones.
  • Muéstrele al niño que los errores son oportunidades de aprendizaje.

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Los beneficios de la Esgrima

Para tener éxito en la vida se necesita autocontrol y disciplina. Las funciones ejecutivas que están presentes desde el nacimiento pero que emergen a los 6 años y se desarrollan durante la infancia y adolescencia son importantes para lograr este autocontrol.

Existen diversas actividades que han demostrado estimular y mejorar las funciones ejecutivas en los niños, entre estas actividades encontramos el ejercicio aeróbico. Existe evidencia que ejercicios exigentes mejoran la función de la corteza prefrontal y las funciones ejecutivas.
Últimamente se están realizando investigaciones sobre algunos deportes que podrían mejorar las funciones ejecutivas más que el ejercicio aeróbico.  El desafío de los deportes requiere atención sostenida, memoria de trabajo, flexibilidad mental, coordinación viso-motora entre otros.  Uno de estos deportes es la esgrima
 
Investigaciones que se realizaron en el Departamento de Psicología del Instituto de Medicina del Deporte de Cuba, identificaron una serie de habilidades ejecutivas que se pueden desarrollar con este deporte tales como:
  • Atención sostenida e inhibición. La esgrima es un deporte muy complejo, el esgrimista debe estar concentrado en los movimientos del contrario sin distraerse con todos los demás estímulos que están alrededor por lo que requiere buena concentración.
  • Pensamiento abstracto, memoria de trabajo y conocimiento táctico. En un combate el esgrimista realiza operaciones mentales de análisis, síntesis, deducciones, en un tiempo muy breve para solucionar problemas y lograr la victoria.
  • Voluntad y persistencia. El esgrimista tiene que superar una serie de obstáculos y dificultades para alcanzar la victoria.
  • Decisión, audacia y velocidad de reacción para ejecutar con rapidez y precisión, en momentos de extrema tensión, las acciones que lo llevaran a la victoria.
  • Independencia para actuar por sí mismo ante las inesperadas acciones del contrario independientemente de las orientaciones de los demás.
  • Dominio de sí mismo. Debe tener conocimiento y seguridad de sus propias fuerzas y hasta donde puede llegar.
  • Regulación emocional. Los momentos de tensión y estrés que se vive en cada competencia permite que el esgrimista desarrolle habilidades que le ayuden a moderar las emociones y conservar la calma.
  • Percepciones altamente especializadas. Desarrollan un sentido de la distancia y profundidad, sentido del arma, sentido del momento, de las dimensiones y zonas de desplazamiento.
  • Previsión. El esgrimista desarrolla adecuadas reacciones de anticipación para identificar a tiempo las intenciones del contrario y ejecutar sus propias acciones en el momento preciso.
  • Capacidad de observación viso-espacial y manejo del tiempo. El esgrimista tiene un espacio y tiempo para combatir y debe realizar sus acciones calculando ese espacio y tiempo.
  • Coordinación de movimientos sincronizados de ojos, pies y el brazo con el arma.
  • Autovaloración.  El esgrimista aprende a reconocer sus errores, sus puntos débiles y los fuertes. Desarrolla sentido crítico para valorar sus posibilidades y la de los contrarios.
  • Socialización.  El entrenamiento de la esgrima necesita del otro por lo que el esgrimista tiene que aprender a interactuar con otras personas y algunas veces asumir su responsabilidad en competencias de equipo.
Finalmente, el esgrimista desarrolla cualidades físicas fundamentales como son la fuerza en las piernasresistencia física, velocidad y flexibilidad en movimientos. 

Referencia bibliográfica: Rivero, S. & Rodriguez, I. (2001). Aspectos Psicológicos de la esgrima, Buenos Aires.

Alimentación en el primer año de vida

La alimentación cumple un papel importante en el desarrollo integral del niño.  Tener una alimentación saludable significa comer todos los días una combinación adecuada y variada de alimentos, en cantidad y calidad suficiente.

Los alimentos se encuentran agrupados según los nutrientes que poseen:

GRUPO 1: Cereales (maíz, arroz, trigo, avena, cebada y su derivados) y legumbres secas (lentejas, garbanzos, arvejas, etc).  Son fuentes de Hidratos de Carbono y Fibra.  Su función principal es brindar ENERGÍA y a través de la fibra FAVORECER EL FUNCIONAMIENTO INTESTINAL.

GRUPO 2: Verduras y Frutas.  Son fuentes de vitaminas A y C, de fibras y otras sustancias minerales como el potasio y el magnesio.  Su función principal es PROTEGERNOS DE ENFERMEDADES.

GRUPO 3: Leche, yogur y queso.  Son fuentes de proteína de buena calidad y de calcio.  Su función principal es FORMAR NUEVOS TEJIDOS y AYUDARNOS A CRECER.  El Calcio es importante para FORMAR HUESOS Y DIENTES y para la transmisión NEURONAL.  En estos alimentos también encontramos un aminoácido esencial el triptófano para la síntesis de SEROTONINA, un neurotransmisor importante en la función neuronal.

GRUPO 4: Carnes y Huevos. Son fuentes de proteínas de buena calidad y nos proveen hierro. Su función principal es FORMAR NUEVOS TEJIDOS y el hierro FORMAR HEMOGLOBINA que transporta oxígeno a todas las células. Aportan aminoácidos esenciales para formar neurotransmisores importantes para el aprendizaje.

GRUPO 5: Aceites y grasas.  Son fuente de energía y vitamina E. Aportan ácidos grasos esenciales para formar hormonas y enzimas.

GRUPO 6: Azúcar y dulces.  Aportan energía y son agradables por su sabor, pero no aportan ninguna sustancia nutritiva importante.

Los niños y las niñas deben comer alimentos de cada grupo en cantidad suficiente cada día.

¿Cómo es la alimentación del niño los primeros 6 meses?

  • Alimentar a los bebés nada más que con leche materna los primeros 6 meses y continuar amamantándolos hasta los 2 años o más.  En los primeros meses de vida la lactancia materna cubre las necesidades tanto nutricionales como psicoafectivas del bebé.
  • A partir de los 6 meses es necesario complementar la lactancia materna, agregándole de a poco otros alimentos diferentes de todos los grupos descritos anteriormente.   Puede empezar por darle una vez al día unas cucharaditas de puré mixto de papa, yuca, zapallo y/o zanahoria.  Agregue a la papilla una cucharadita de leche en polvo fortificada y una cucharadita de aceite.   Cuando el niño aprende a tragar la papilla agréguele una cuchara de carne sin grasa desmenuzada.   Una vez por semana puede reemplazar la carne por hígado bien cocido y molido.  Debe tomar agua segura, hervida y enfriada.  Jugos de frutas naturales colados diluidos con agua.  No es necesario agregar azúcar.

¿Cómo alimentar a los siete meses?

  • A partir de los siete meses se recomienda ya comenzar con 2 a 3 comidas diarias.  Brindar primero lactancia materna y luego el alimento complementario.
  • Se puede agregar vegetales triturados de a poco a la papilla.
  • Puede agregar yema de huevo cocida al puré.
  • Puede brindar papilla de arvejas y lentejas bien cocida sin piel.
  • Postres con leche como flanes, cremas de maicena, arroz con leche.
  • Ofrezca también pan ligeramente tostado, galletas dulces sin relleno y vainillas.
  • No olvide darle fruta y una verdura de color amarillo, anaranjado o verde cada día.

Desde los nueve meses hacia el primer año

  • Puede brindar entre 3 a 4 comidas al día agregando una comida entre horas, a media mañana o media tarde además del pecho.  Recuerde primero brindar lactancia materna y luego el alimento complementario.
  • A partir de esta edad los niños pueden comer todas las frutas frescas bien lavadas y peladas en trocitos. Verduras y cereales en preparaciones como pasteles.  Pulpa de tomate sin semilla y sin piel. Choclo rallado o triturado.  Todos los pescados bien cocidos. Huevo entero, bien cocido y picado (tres veces por semana).  Pastas rellenas y guisos poco condimentados.

¿Qué alimentos evitar durante el primer año de vida?

  • Evite los fiambres, hamburguesas, salchicas, embutidos.
  • Salsas muy elaboradas, caldo preparado con cubitos, sopas de sobre.
  • Comidas muy condimentadas y picantes.
  • Té de hierbas (anís, tilo, manzanilla, etc.)
  • Miel.
  • Soja o preparados con soja, hasta cumplir los dos años.
  • Gaseosas, jugos artificiales.
  • Productos como papas fritas, chizitos, palitos.
  • Alimentos fritos todos los días (se recomienda dar frituras hasta dos veces por semana).

Es importante darse tiempo suficiente para darles de comer bien a los niños, con tranquilidad y paciencia, ayudándoles a que conozcan y prueben otros alimentos, y se vaya acostumbrando a ellos.

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Bibliografía
Evaluación del crecimiento de niños y niñas. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Argentina, 2012.

¿Cómo se desarrollan las funciones ejecutivas?

Las funciones ejecutivas son habilidades mentales superiores que permiten controlar nuestro comportamiento en el tiempo con la finalidad de hacer frente a situaciones novedosas o resolver problemas.

Son de una naturaleza muy compleja, su proceso de maduración y desarrollo es largo. Investigaciones basadas en imágenes cerebrales y estudios realizados en pacientes afectados por lesiones en el cerebro,  sugieren que la corteza prefrontal (CPF) es vital para el control ejecutivo. Pero las funciones ejecutivas no son únicamente producto de la actividad frontal, sino de todo un sistema de interconexión que va de los lóbulos frontales a otras regiones corticales y subcorticales del cerebro.

El hecho de que la autorregulación del comportamiento dependa de una región cerebral que se desarrolla gradualmente permite comprender con mayor claridad por qué los niños tienen dificultad para:
  • Suspender una actividad y comenzar una nueva.
  • Inhibir sus respuestas inmediatas
  • Anticipar consecuencias
  • Concentrarse por periodos largos
  • Renunciar a una gratificación inmediata
  • Planificar y organizar acciones para lograr un objetivo
Investigaciones en neurociencias cognitivas del desarrollo sugieren que la dificultad para adoptar estos comportamientos son parte de un desarrollo normal y está relacionado en gran parte a la forma cómo el cerebro funciona en esta etapa de la vida.
El desarrollo del control atencional, la resolución de problemas y la autorregulación de las emociones y el comportamiento comienza en la infancia (Diamond, 1985), continúa desarrollándose a lo largo de la adolescencia y culmina a principios de la edad adulta.
El control ejecutivo en los primeros años de vida es voluble, frágil y ligado a estímulos externos, su estabilidad va incrementándose entre los 18 y 30 meses de edad.
Las funciones ejecutivas fundamentales, como son la inhibición y memoria de trabajo, alcanzan su máximo desempeño entre los 9 y 12 años de edad (Ostrosky, 2012).  Las habilidades más complejas como la resolución de problemas y la planificación tienen un curso evolutivo más largo, varía entre individuos en relación a la genética,  el ritmo de crecimiento, el nivel de competencia y la forma de adquisición de la habilidad. Estas competencias alcanza su máximo desempeño en la adolescencia tardía.
¿Te pareció interesante esta información?, compártela, ayudará a muchos padres a tener expectativas realistas frente al comportamiento de sus hijos.

Referencia bibliográfica:
Knapp, K.; Morton, B. (2013). El desarrollo del cerebro y las funciones ejecutivas.  Western University, Canadá.
Gioia, G; Espy, K.; Isquith, P. (2016). BRIEF-P Evaluación Conductual de la Función Ejecutiva. Tea Ediciones, Madrid, España.