¿Cómo acompañar el desarrollo del niño a temprana edad?

Investigaciones recientes nos hablan de la importancia del aprendizaje de habilidades para la vida en la infancia temprana.

Todo momento es una oportunidad para aprender. Los niños y las niñas de 0 a 5 años por sus mismas características están motivados para explorar y conocer el mundo que los rodea.

Ellos interactúan con su entorno y generan aprendizajes que les permite adaptarse a nuevas situaciones.

Los niños aprenden a conocerse, a interactuar con otros, a regular emociones, adquirir autonomía, y a resolver problemas cada segundo de sus vidas.

Existen dos tipos de experiencias a través de las cuales el niño aprende:

  • Experiencias espontáneas
  • Experiencias planificadas

Las experiencias espontáneas son aquellas que se brindan en la rutina diaria:  los momentos de juego libre y los de cuidado: alimentación, vestimenta, higiene y descanso.

Las experiencias planificadas son oportunidades de aprendizaje preparadas con anticipación por el adulto que tratan de favorecer alguna capacidad particular del niño o niña.  En este tipo de experiencias, el adulto propone espacios retadores que provoquen al niño el deseo de explorar y crear buscando el logro de algún indicador de desarrollo.  Con estas experiencias se busca fortalecer habilidades que están en proceso de logro según el nivel de desarrollo del niño.

En este artículo hablaremos brevemente de las experiencias espontáneas:

Las experiencias espontáneas se brindan en la rutina diaria del niño.  Los niños necesitan rutinas, esto da orden en sus vidas, con las rutinas los niños aprenden a desarrollar habilidades como la planificación, organización, autocontrol, memoria de trabajo, flexibilidad mental y el manejo del tiempo.

En las rutinas diarias los niños pueden aprender infinidad de cosas, por ejemplo durante el momento de la alimentación los niños aprenden a sentir y descubrir los olores, sabores, texturas de los alimentos; también aprenden a interactuar con los demás, cómo dialogar, esperar el turno para hablar.   Asimismo en el momento de cambio de ropa los niños aprenden el nombre de sus prendas, desarrollan autonomía para ponerse y quitarse la ropa fortaleciendo su coordinación motora.

Durante estos momentos es importante brindar “andamiaje verbal” a los niños.  La investigación nos dice que las madres que utilizan “andamios verbales” con los niños en la infancia temprana tienen menos problemas de comportamiento en los años escolares que aquellos cuyas madres no lo hacen.

¿Qué son andamios verbales?

Describir acciones, sentimientos, objetos, proporcionar explicaciones y hacer preguntas a un nivel de desarrollo adecuado para el niño.  Puede usarse en una variedad de contextos a lo largo del día, al levantarse, al tomar desayuno, al vestirse por la mañana, en la mesa, viendo algún programa de televisión, en el juego.

El andamiaje verbal ayuda a los niños a desarrollar habilidades para manejar emociones, pensar antes de actuar, ver patrones, conexiones, recurrir a conocimientos anteriores para crear planes.  Estas habilidades forman la base de la autorregulación y la metacognición.

Formas de dar andamiaje verbal

  • Describiendo características de un objeto, resaltando su singularidad, función o cómo puede usarse para resolver problemas: “Mira este camión es rojo mientras que el otro es azul”  “Mira este objeto es romo por este lado y nos puede servir para aplanar esta plastilina”
  • Relacionar objetos con su localización: “¿Qué pieza va aquí?”  “¿Cuál es el polo que va con estos zapatos?”.
  • Describir experiencias enfocándose en las descripciones sensoriales: “Esto sabe muy dulce” “Silbar suena como cuando sopla el viento”.
  • Relacionar una actividad, objeto o tema con una experiencia anterior: “Mira esta jirafa.  Se parece a la que vimos en el zoológico”
  • Describir verbalmente acciones paso a paso: “Primero coges la pasta dental, la destapas, echas un poquito de pasta al cepillo del tamaño de un granito de arroz, mojas el cepillo y te lavas los dientes”.
  • Asociar sentimientos y emociones con una situación: “Tu hermano está llorando, se siente triste porque le quitaste la pelota”.
  • Enseñando causa y efecto:  “Necesitas ponerte una casaca si sales porque hace mucho frío”.

No te pierdas nuestros próximos artículos, nos enfocaremos en las experiencias de aprendizaje planificadas, te daremos sugerencias para  preparar ambientes retadores en casa que promuevan el desarrollo infantil.