¿Cómo se desarrollan las funciones ejecutivas?

Las funciones ejecutivas son habilidades mentales superiores que permiten controlar nuestro comportamiento en el tiempo con la finalidad de hacer frente a situaciones novedosas o resolver problemas.

Son de una naturaleza muy compleja, su proceso de maduración y desarrollo es largo. Investigaciones basadas en imágenes cerebrales y estudios realizados en pacientes afectados por lesiones en el cerebro,  sugieren que la corteza prefrontal (CPF) es vital para el control ejecutivo. Pero las funciones ejecutivas no son únicamente producto de la actividad frontal, sino de todo un sistema de interconexión que va de los lóbulos frontales a otras regiones corticales y subcorticales del cerebro.

El hecho de que la autorregulación del comportamiento dependa de una región cerebral que se desarrolla gradualmente permite comprender con mayor claridad por qué los niños tienen dificultad para:
  • Suspender una actividad y comenzar una nueva.
  • Inhibir sus respuestas inmediatas
  • Anticipar consecuencias
  • Concentrarse por periodos largos
  • Renunciar a una gratificación inmediata
  • Planificar y organizar acciones para lograr un objetivo
Investigaciones en neurociencias cognitivas del desarrollo sugieren que la dificultad para adoptar estos comportamientos son parte de un desarrollo normal y está relacionado en gran parte a la forma cómo el cerebro funciona en esta etapa de la vida.
El desarrollo del control atencional, la resolución de problemas y la autorregulación de las emociones y el comportamiento comienza en la infancia (Diamond, 1985), continúa desarrollándose a lo largo de la adolescencia y culmina a principios de la edad adulta.
El control ejecutivo en los primeros años de vida es voluble, frágil y ligado a estímulos externos, su estabilidad va incrementándose entre los 18 y 30 meses de edad.
Las funciones ejecutivas fundamentales, como son la inhibición y memoria de trabajo, alcanzan su máximo desempeño entre los 9 y 12 años de edad (Ostrosky, 2012).  Las habilidades más complejas como la resolución de problemas y la planificación tienen un curso evolutivo más largo, varía entre individuos en relación a la genética,  el ritmo de crecimiento, el nivel de competencia y la forma de adquisición de la habilidad. Estas competencias alcanza su máximo desempeño en la adolescencia tardía.
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Referencia bibliográfica:
Knapp, K.; Morton, B. (2013). El desarrollo del cerebro y las funciones ejecutivas.  Western University, Canadá.
Gioia, G; Espy, K.; Isquith, P. (2016). BRIEF-P Evaluación Conductual de la Función Ejecutiva. Tea Ediciones, Madrid, España.