Unos pocos minutos mejoran el comportamiento de los niños

El “tiempo de calidad” se puede definir como periodos cortos y frecuentes con el niño o adolescente. Tienen una duración de 1 a 2 minutos varias veces al día.
 
El tiempo mejor aprovechado es aquel donde tu niño o adolescente se aproxima para decirte algo, hacerte una pregunta o pedirte que le ayudes con alguna actividad.  Son esos momentos donde ellos se encuentran motivados de querer interactuar contigo, por lo que es importante hacerles sentir que  estás presente y que pueden contar con tu ayuda cuando lo requieran. Aprenderán a estar disponibles cuando tú también lo requieras.

¿Cómo dar tiempo de calidad?

Cuando tu niño o adolescente te busca para pedirte o decirte algo, deja lo que estás haciendo, préstale atención y ponte a su disposición.
Si tu niño o adolescente te pide ayuda en alguna actividad, ve a su auxilio y enséñale a realizarla con paciencia.
Si estás ocupado en ese momento, trata de buscar algo de tiempo lo más pronto posible, indicándole que tenga un poco de paciencia.  Puedes decirle algo como: “Mario, sé que me necesitas en este momento, dame tres minutos que te atiendo, tengo que terminar de enviar este e-mail”.
Prueba esta estrategia, verás los mágicos resultados que produce.